El vencimiento con el Fondo Monetario Internacional pone a prueba la liquidez del Tesoro, que contaba con US$851 millones depositados en moneda extranjera para afrontar un compromiso de US$800 millones.
La disponibilidad de dólares resulta ajustada y el Gobierno también debe resolver cómo conseguir los Derechos Especiales de Giro (DEG), la unidad que utiliza el organismo para sus operaciones.
Mientras tanto, el desembolso de aproximadamente US$900 millones que podría recibir la Argentina tras la aprobación técnica de la tercera revisión del acuerdo recién se concretaría en diciembre, sujeto al aval del Directorio del FMI.




