Un nuevo cruce político se produjo tras las declaraciones del vocero presidencial sobre la Argentina y las Islas Malvinas. Sus palabras generaron críticas por parte de la oposición. La discusión se centró en el alcance del reclamo de soberanía.
Maximiliano Ferraro respondió con firmeza y defendió la posición histórica del país. Sostuvo que la soberanía no se negocia ni se condiciona. También alertó sobre el impacto de ese tipo de discursos.
El diputado planteó la necesidad de fortalecer la postura argentina en el escenario internacional. En ese marco, cuestionó el enfoque del Gobierno. Y subrayó la importancia de sostener una política clara respecto a Malvinas.





