Ante el desplome de las acciones argentinas, el mercado busca refugio. El oro superó los US$5200 y se convierte en el destino favorito de los ahorristas frente al conflicto bélico.

La historia se repite: ante el sonido de los tambores de guerra, los inversores huyen de los activos de riesgo. Las acciones argentinas, que venían mostrando una recuperación sólida, sufrieron el retiro masivo de capitales que buscaron la seguridad de los metales preciosos. El oro alcanzó valores récord, posicionándose nuevamente como la reserva de valor por excelencia en tiempos de crisis.

En el mundo cripto, la reacción fue mixta. Si bien el Bitcoin sufrió una caída inicial junto a las bolsas de Wall Street, logró estabilizarse por encima de los US$66.000, demostrando una madurez que algunos inversores ya comparan con el «oro digital». No obstante, la recomendación de los operadores locales es la cautela extrema ante un escenario que cambia minuto a minuto.

«En este contexto, las carteras deben estar diversificadas. No es momento para posiciones agresivas en mercados emergentes como Argentina», advirtieron desde las mesas de dinero. La recomendación general es mantener liquidez y observar cómo evoluciona la respuesta de Estados Unidos e Israel ante los ataques recibidos.

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