La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) redujo la proyección de crecimiento para Argentina y revisó al alza la inflación esperada para el próximo año. En su último informe, el organismo señaló que la economía enfrenta “desafíos significativos” en un contexto de fragilidad fiscal, tensiones cambiarias y caída del consumo.
Según Infobae, la OCDE estima un desempeño más débil de lo previsto, afectado por la baja inversión, la desaceleración del comercio y la incertidumbre política interna. El informe remarca que la inflación continúa siendo un problema central y que las presiones sobre precios se mantendrán elevadas si no hay un programa económico consistente.
El organismo también advirtió que la reducción del déficit no debe depender exclusivamente del recorte de subsidios y gasto social, sino complementarse con reformas que impulsen productividad, exportaciones y estabilidad regulatoria. Aun así, destacó la necesidad de fortalecer la credibilidad fiscal para recuperar expectativas.
El diagnóstico se conoce en pleno debate local sobre tarifas, transporte y nuevos esquemas de subsidios, mientras la actividad muestra señales mixtas. Para la OCDE, la Argentina enfrenta un escenario de transición complejo que requiere medidas coordinadas para estabilizar precios y recuperar el sendero de crecimiento.





