El pedido de endeudamiento del gobierno de Axel Kicillof regresará esta semana a la Legislatura bonaerense en un clima de negociación tensa y sin acuerdos definitivos. El gobernador reclamó que la provincia se encuentra en una situación de “asfixia financiera” y pidió a los bloques opositores que acompañen la autorización para cubrir obligaciones inmediatas y sostener programas esenciales.
El proyecto ya había quedado trabado semanas atrás por diferencias en torno al monto, el destino de los fondos y los mecanismos de control. La oposición exige más información y condiciona su apoyo a una hoja de ruta fiscal más clara, mientras que el oficialismo insiste en que la falta de aprobación complicará pagos urgentes y compromisos operativos.
La discusión llega en plena renovación legislativa y en un momento interno sensible, con la Cámara ajustando autoridades y bloques redefiniendo posiciones. La reconfiguración política posterga certezas y agrega presión al debate. Según el Ejecutivo, sin esa autorización la Provincia podría enfrentar un escenario crítico de corto plazo.
El resultado de la votación será uno de los primeros tests de la nueva Legislatura y marcará el tono del vínculo político entre Kicillof y las distintas fuerzas de la oposición de cara al año próximo. En La Plata admiten que habrá una negociación voto a voto.





